Todos los patitos se fueron a nadar,
y el más pequeñito se quiso quedar.
Su mamá enfadada le quiso regañar,
y el pobre patito se puso a llorar.
Los patitos en el agua meneaban la coleta
y decían uno al otro ¡ay qué agua tan fresquita!
Buenos días a todos/as! Ésta semana vamos a realizar una actividad para que ayude mejor a comprender las partes del cuerpo, concretamen...